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La Coctelera

Ser peregrino

Para mí, ser peregrino es estar abierto: estar abierto a nuevas experiencias, a nuevas personas y a nuevos conocimientos. Si vas en una peregrinación (a la Tierra Santa, Roma o Santiago) te vas a cambiar seguro pero el grado del cambio depende de la disposición que tienes de estar abierto. Eso no quiere decir que no tienes creencias y morales propios sino que estás dispuesto a escuchar a, apreciar a y aprender de otros. Si buscas algo o si quieres compartir algo, ser peregrino es un estado en que dejas suposiciones y te abres para conocer mejor el mundo en que estás y sobre todo, es vivir en paz con los otros.

Gente del Camino

Para mí el camino es la gente; sin los otros peregrinos sería una experiencia totalmente distinto, y una experiencia que no me tentaría.

El primer día del camino, no vimos a ningún peregrino, y fue el día más largo de mi vida. Por contraste, el día siguiente conocimos a Carlos por la mañana y caminamos todo el día con él; fue una experiencia completamente distinta y me di cuenta ese día por qué haría el camino de nuevo algún día. Carlos no era el único que conocimos ese día. También conocimos a otra gente que Carlos ya había conocido a lo largo del Camino. Había un hombre que tenía unos 65 años y ya había hecho el Camino un par de veces. ¡Impresionante! También conocimos a Jesús, un hombre que dejó a su mujer e hijas en casa para encontrar su “sentido de libertad”. Al final de la noche nos encontramos con un grupo que ya habíamos conocido la noche anterior. Ese grupo captó la idea del Camino para mí: era gente de todo el mundo (Italia, EEUU, Australia, España, Alemania, Canadá) que se encontraron en el Camino y que habían formado un grupo para llegar a Santiago de Compostela juntos. ¡Que lindo! Si hago el Camino de nuevo, quiero encontrarme con un grupo de gente así.

Ultreia

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¿Simplemente es un saludo, o es una referencia a algo más profundo que se experimenta en el Camino?

No importa la razón por la que uno atreve el Camino de Santiago, ni si llega a la gloriosa ciudad de Compostela, pero seguro que lo que encuentra en el Camino es algo del “más allá”. Actualmente, Ultreia se ha convertido en un saludo para dar ánimo a otros peregrinos en el Camino, pero el significado de “más allá” indica que la palabra no sólo es un saludo. Esta palabra revela la experiencia única del peregrino, si lo hace por deporte, religión o turismo.

El que lo hace por el deporte no lo va a pasar como en cualquier sitio; va a experimentar algo del “más allá” en el aire, en el ejercicio y en la energía que saca del ambiente en que se encuentra.

No queda duda que el que lo hace por la religión (que Dios le bendiga) va a experimentar algo del “más allá” en el Camino. Si es un milagro, el compañerismo o la majestuosidad del paisaje en que se revela el Creador, este peregrino no va a seguir siendo lo mismo que antes.

La turista va a experimentar el “más allá” en todos los puntos de interés, cafés y gente que encuentra en el Camino. Estos encuentros no se puede reproducir en ningún lado, ni siquiera en Disney World.

Entonces, cuando un peregrino le saluda a otro con “Ultreia” no sólo está animándole, sino también está reconociendo y compartiendo la experiencia del “más allá” con su compañero del Camino.